El 2026 no podía haber empezado mejor para Forest Bank. Hemos ganado una licitación de Navantia para realizar un Proyecto de Reforestación en Salina La Esperanza, con el objetivo de crear un sumidero de carbono robusto, medible y verificable conforme al RD 214/2025, alineado con los criterios del Registro Nacional de Huella de Carbono, y diseñado para maximizar la supervivencia.
Este proyecto consolida la posición de Forest Bank como entidad especializada en el diseño, ejecución y seguimiento de proyectos de reforestación técnica orientados a la mitigación del cambio climático, combinando rigor científico, adaptación al territorio y cumplimiento normativo.
Un proyecto estratégico de reforestación en Puerto Real (Cádiz)
La actuación se desarrollará en la finca San José del Pinar, ubicada dentro del ámbito de Salina La Esperanza, en el término municipal de Puerto Real (Cádiz). La superficie total a reforestar alcanza 1,3 hectáreas, en un entorno de alto valor ambiental y sometido a condiciones climáticas especialmente exigentes.
El objetivo principal del proyecto es la creación de un sumidero de carbono a largo plazo (50 años), capaz de generar capturas de CO₂ verificables y alineadas con los requisitos del Registro Nacional de Huella de Carbono, garantizando al mismo tiempo la estabilidad ecológica del sistema forestal creado.
Diagnóstico ambiental y retos climáticos del entorno
El área de actuación se caracteriza por un clima mediterráneo litoral semiárido, típico del litoral gaditano, que impone importantes condicionantes a cualquier proyecto de repoblación forestal.
Durante los meses de verano, las temperaturas superan habitualmente los 35 °C, combinándose con una evapotranspiración potencial anual superior a los 900–1.100 mm. Esta elevada demanda atmosférica de agua genera un déficit hídrico severo y prolongado, convirtiendo la selección de especies y el diseño de la plantación en factores críticos para la supervivencia.
A ello se suma una precipitación anual baja e irregular, situada entre 450 y 600 mm, concentrada principalmente en invierno, y la presencia frecuente de vientos de levante, con más de 70 días al año con rachas superiores a 50 km/h. Este viento seco intensifica la evapotranspiración, provoca estrés mecánico en los plantones y acelera la desecación foliar.
Ante este escenario, la propuesta técnica de Forest Bank ha sido diseñada específicamente para responder a estas limitaciones, apostando por especies xerófitas, soluciones de protección frente al viento y estrategias avanzadas de gestión hídrica.
Diseño del proyecto: tres zonas de actuación adaptadas al territorio
El proyecto respeta escrupulosamente el diseño establecido en el Plan de Gestión, incorporando optimizaciones técnicas orientadas a aumentar la supervivencia inicial y el crecimiento a medio y largo plazo.
Zona 1: Reforestación interior (11.166 m²)
Esta zona se repoblará principalmente con lentisco, acebuche, olivillo y sabina, incorporando de forma puntual almendros en el entorno de las edificaciones existentes. El marco de plantación, dispuesto en tresbolillo con una separación de 3 metros entre pies, permitirá alcanzar aproximadamente 1.432 plantas, más 15 almendros adicionales.
Zona 2: Pantalla vegetal junto a carril de servicio (250 m lineales)
En esta franja de contacto con el carril de servicio de Adif, se combinarán retamas, acebuches y pino piñonero, con una densidad de una planta por metro lineal. El objetivo es crear una pantalla vegetal funcional, capaz de reducir la visibilidad y mitigar el impacto del viento.
Zona 3: Refuerzo de vegetación halófila (270 m lineales)
Esta zona, colindante con la salina, se reforzará mediante la plantación de tarajes (Tamarix africana, Tamarix gallica y Tamarix canariensis), completando los tramos actualmente sin cobertura vegetal y aumentando la estabilidad del ecosistema salino.
Mejores técnicas disponibles para maximizar la supervivencia
La propuesta de Forest Bank integra una serie de mejoras técnicas clave, orientadas a garantizar una supervivencia inicial superior al 85%, incluso bajo condiciones climáticas adversas:
- Hoyos de plantación profundos (60 cm) con enmienda orgánica.
- Protectores antiviento de 60 cm, orientados según la dirección dominante del levante.
- Tutores flexibles antivuelco para reducir el estrés mecánico.
- Acolchado orgánico ligero para disminuir la evaporación del suelo.
- Seguimiento intensivo y trazabilidad técnico-científica durante toda la fase de implantación.
Estas soluciones permiten optimizar el uso del agua, reducir el estrés hídrico y aumentar la resiliencia del sistema forestal.
Gestión selvícola y mantenimiento a largo plazo
El proyecto para Navantia no finaliza con los cuatro años de mantenimiento contractual. La planificación selvícola define actuaciones a lo largo de todo el ciclo de vida del bosque, asegurando su salud, estabilidad y valor ecológico.
Se contemplan podas de formación en el arbolado durante los primeros 30 años, con el objetivo de mejorar la calidad del tronco, reducir el riesgo de incendios y favorecer una mejor distribución de la luz y el aire. Paralelamente, se realizará un manejo adaptativo del matorral y del sotobosque, promoviendo la diversidad y evitando la competencia excesiva entre especies.
Un sumidero de carbono robusto, medible y verificable
Gracias a este enfoque integral, el proyecto garantiza:
- Captura de carbono a largo plazo (50 años).
- Alta resiliencia ecológica frente a sequía, viento y salinidad.
- Coherencia técnica con el PPT y el Plan de Gestión.
- Eficiencia en el mantenimiento durante los cuatro años contractuales.
Con esta adjudicación, Forest Bank reafirma su compromiso con la creación de soluciones basadas en la naturaleza, capaces de generar impacto climático real, medible y alineado con la normativa vigente, contribuyendo a la descarbonización y a la restauración de ecosistemas degradados.

